CARTA AL VIENTO

Mi querida viento :

Si ya se que he encabezado esta carta con una contradicciòn, pero es que yo misma soy pura contradicciòn  ….  o no,  la cuestiòn es, que no lo sè. Hace una semana  poco menos me llamaròn amargada, bueno o algo asì,  se me acusò de que no mimaba a mi gente màs querida  y que ya no soporto a las personas a mi alrededor.

Quizà tengas razòn, mi querida viento, pero hace tiempo vengo arrastrando un cansancio psiquico que no soy capaz arrancarlo,  como toda hija de vecino, trabajo 12 horas de lunes a sabado por la mañana, la presiòn y el estrès  parte de esas horas me tienen de mal humor,  mal humor que no desaparece al chisquido de los dedos.

Dicen que la cara es el reflejo del alma,  pues mi actitud es el reflejo de mi estado de animo,  y no puedo ni me da la gana de cambiarlo.  Sè que soy buena hija y buena madre,  siempre estuve y estoy ahi para cuando me necesitan, pero en estos momentos es mi “tempo´´, porque nadie depende de mi,  y necesito vivirlo como quiero,  reirè, llorarè, bailarè, mimarè ………….cuando asì lo sienta, no cuando me lo impongan.

Sè cuales son mis obligaciones,  pero las harè a mi manera, no como quieran que las haga los demas.

Es posible que, nunca llegues a leer estas palabras, o quizàs si, no lo sè,  sea como sea, no soy una amargada solitaria, simplemente soy una mujer que en estos momentos  no puede dar màs de si.

                                                                Con todo mi cariño para ti,  viento.

                                                                                                    Carmen.

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